El 8 de Marzo de 2018 vivimos una jornada histórica de huelga y movilizaciones, que rompió con el ambiente de apatía y desmovilización de los últimos años. Por primera vez en el Estado Español, fue convocada una jornada de huelga general, con el objetivo de combatir la desigualdad de género en el mundo laboral y el sexismo. Millones de mujeres, y también hombres, participaron de una u otra forma a lo largo de esta jornada de lucha por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

El comité de empresa de Adecco, la principal contrata de Procavi, ha convocado huelga del 9 al 12 de febrero. El motivo fundamental de la convocatoria son los planes de la empresa de dejar en la calle al 20% de su plantilla, lo que supone unos 150 trabajadores y trabajadoras. 

Publicamos un comunicado de la sección sindical del SAT en Adecco-Procavi de Marchena, Sevilla, frente a los planes de la empresa de destruir un 20% del empleo y empeorar las condiciones laborales de los trabajadores.

Podemos atraviesa la mayor crisis de su historia. Y amenaza arrastrar con ella también a Izquierda Unida. La causa inmediata ha sido la decisión de Íñigo Errejón de presentarse como candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid a través de la plataforma electoral Más Madrid, creada por Manuela Carmena para su candidatura a la alcaldía madrileña. Errejón ha alcanzado este acuerdo con Carmena a espaldas de la dirección de Podemos, a la que pertenece. Errejón y Carmena manifiestan así su decisión de escapar a cualquier control de Podemos e Izquierda Unida y de sus respectivas militancias, tanto en la elaboración de las listas como en el programa. 

Unos días después de las elecciones andaluzas del 2 de diciembre, en las que el partido de ultraderecha Vox irrumpió con fuerza en el Parlamento andaluz, despertamos con nuestros móviles llenos de mensajes de militantes de la izquierda antequerana alterados por unas pintadas en la fachada de la sede local de Izquierda Unida. En ellas un anónimo había pintado la bandera nacional española, acompañada de las siglas Æ (del lema franquista ¡Arriba España!) y las frases «¡Franco vivo! Viva España. Hijos de puta».

Del 3 al 8 de enero los trabajadores de Cacaolat protagonizaron una huelga indefinida que tuvo un gran eco en la sociedad catalana. Los trabajadores de la plantilla de producción fueron llamados a la huelga para bloquear los intentos de la dirección de la empresa de introducir un calendario laboral inhumano que imposibilitaba la conciliación familiar. La respuesta fue tan masiva (el 100% de los trabajadores participaron cada día en el paro) que, cinco días después de la huelga, ya no había botellas de Cacaolat para abastecer los bares y comercios del país. La dirección represiva y reaccionaria del grupo Damm i Cobega se vio forzada a capitular ante la fuerza de los trabajadores organizados, que demostraron que, sin su permiso, ni una gota de leche se mezcla con el chocolate. Esta gran victoria ha tenido un fuerte impacto entre los trabajadores del país y está destinada a marcar el ejemplo para la lucha de clases del periodo que se está abriendo. 

El pasado 21D finalmente no ardió Barcelona, demostrando una vez más que la realidad que se vive en Catalunya dista mucho de la que pretenden mostrar ciertos partidos y medios de comunicación. La semana había transcurrido entre nervios de muchos ciudadanos que no sabían qué esperar en un viernes plagado de movilizaciones. La incógnita sobre los actos de los CDR, la ya habitual actitud incendiaria de Ciudadanos, que incluso anunció una querella contra el president Torra antes de que se produjera ningún acto, y la agitación de los medios de comunicación burgueses provocaron que mucha gente esperara el apocalipsis en la ciudad condal. Nada más lejos de la realidad. Si bien es cierto que la mañana no se desarrolló como una mañana habitual, la situación estuvo muy lejos de ser caótica. Las conclusiones a sacar de todo ello son diversas.