Manifestamos nuestra solidaridad y máximo apoyo al compañero que recientemente sufrió la pérdida de un ojo durante su jornada laboral en Procavi. Al mismo tiempo llamamos la atención una vez más sobre las trágicas consecuencias de los ritmos de trabajo y de la ligereza con la que se tratan los temas de seguridad y prevención. Particularmente reseñable es el caso del área de Matanza, actividad cedida a Randstad Project Services. Esta empresa es la que contrató al compañero afectado, que llevaba pocos días incorporado aunque ya bajo la misma presión que los demás. Es bastante clarificadora la actitud de esta empresa, que en ningún momento avisó a los Delegados de Prevención de lo ocurrido, como tampoco la propia Procavi.

Durante la madrugada del jueves al viernes, sobre las 4.15h, un compañero de Arahal que trabaja en el área de matanza, contratado por Randstad Project Services SL, perdió para siempre un ojo. Fue trasladado rápidamente al Virgen del Rocío por la grave situación creada, pero ya sin esperanza alguna de que el trabajador pudiera recuperar la visión en el órgano afectado. Un gancho de los destinados al cuelgue de pavos se lo atravesó, a punto de costarle la propia vida. La empresa ha silenciado el caso y corriendo ha “arreglado” la zona donde ha ocurrido la desgracia que era de prever que ocurriera, dadas las condiciones de trabajo. Han cuidado mucho que la noticia no salte a los medios, pero nuestro deber es dar a conocer la realidad que se vive dentro de la fábrica.

Podemos ha vuelto a situarse en el centro del debate a raíz del proceso de formación de la lista para las elecciones a la Comunidad de Madrid, y tras la filtración de un documento de la exdirigente nacional, Carolina Bescansa, en el que proponía al sector de Íñigo Errejón un acuerdo secreto para disputarle a Pablo Iglesias la secretaría general de Podemos y la candidatura a presidente del gobierno en las elecciones de 2020.

Después de más de 200 días desde las elecciones catalanas del 21D y de 4 intentos fallidos de investidura, las fuerzas independentistas, con Puigdemont a la cabeza, continúan buscando una salida a la crisis catalana. Las voces independentistas que piden un Gobierno de la Generalitat “efectivo”, y que por lo tanto pueda levantar la intervención del Gobierno central, van ganando peso.

Miles de personas, hombres y mujeres expresamos, pocas horas después de conocerse la sentencia, nuestra indignación en las calles de Vitoria.Miles de personas, hombres y mujeres expresamos, pocas horas después de conocerse la sentencia, nuestra indignación en las calles de Vitoria.

Me llamo Lola Lorenzo y trabajo en el Hospital del Mar de Barcelona desde hace dos años como médica residente (MIR) del servicio de Medicina Interna. El trabajo siempre es en equipo, y las funciones incluyen ver pacientes, revisar y pedir pruebas, revisar y pautar tratamientos y trabajo burocrático como escribir cada día la valoración del paciente, la orientación diagnóstica y el plan, entre otros. Dentro del horario se incluyen también presentaciones y sesiones formativas que generalmente preparamos los MIR. El horario es de las 8 a las 17 horas 5 días a la semana más 4 o 5 guardias al mes en las que se trabaja 24 horas de forma continuada.

La sentencia del caso de “La Manada” ha llenado las calles de indignación y rabia. El tribunal ha absuelto a los acusados del delito de “agresión sexual” y los condena a 9 años de prisión por abusos sexuales por la ausencia de violencia e intimidación. Una sentencia escandalosa que establece en sus hechos probados que los agresores metieron a la víctima en el portal, la rodearon y la penetraron bucal, vaginal y analmente en repetidas ocasiones. ¿Qué más tienen que hacer a una mujer para que los jueces entiendan que se ha ejercido violencia e intimidación?